Boca abajo,
sálvame Kamadeva.
Ella me atrajo.
Indescriptible
belleza empírea
e ineludible.
Como poseído,
renuncié a la razón,
estaba ido.
Anonadado,
sus encantos descubrí.
La he amado.
La oscuridad,
de hecho nos encubrió.
¡Oh! que gran beldad.
Carlos Rafael
Imagen de Pinterest


No hay comentarios:
Publicar un comentario