Aún existes para mí, yo te quiero conmigo;
y mis pensamientos te siguen amando.
Aún te sueño en mis brazos ceñido contigo;
y en mi regazo tu cuerpo durmiendo.
Aún te siento en mi
boca que siempre te besa,
hasta tu aliento estoy extrañando.
Aún tu forma de amar con pasión embelesa,
y tu endulzante suspiro sintiendo.
Aún estás en los jardines fragantes de rosas,
y me desespera las ansias por verte.
Por siempre, flor inmarchitable, amada candorosa,
es inconcebible saber renunciarte.
Estás guardada en un libro de poemas escritos
en mi pervigilio de noches extensas.
Confieso, este sentimiento de amor infinito,
si me entendieras, te siento intensa.
El Poeta Loco
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