Anoche, no pude dormir.
Como nunca,
tenía en mi alma contrita
ayes de dolor.
Mi alma te sigue amando.
¡Te extraña!
¿Cómo hacerle entender
a mi alma,
que dejé de amarte
si ya te olvidé?
El, se niega y se resiste,
te ama mucho.
Mi alma reclama tu cuerpo,
quiere amarte
quiere oír tus suspiros,
oír tu dulce voz,
decirte que te ama mucho.
Y yo, sin poder dormir.
Carlos Rafael

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