(Versos libres)
Mis manos tocaron su piel tersa,
ella sonrió,
los colibríes de súbito alzaron su
vuelo.
Antes, intentaron excomulgarme,
me resistí.
Vituperaron en contra mi foránea
presencia.
Los colibríes, volvieron a la carga,
me acorralaron,
no podia ejercer mi autodefensa,
de nada sirvió
mi arte de la guerra del amor.
¡Fui derrotado!
Apenas pude besarla, y logré huir.
Estaba embriagado, alucinaba,
me perdía...
Volví en sí, había sido muy felíz
¡qué linda sensación!
Fue su dulce boca de labios rojos
melados...
Recién, comprendí la razón de los colibríes insurrectos.
Carlos Rafael
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