Aquella tarde de cielo azul,
se vistió de nubes negras,
presagiando lo peor.
Tu amor había huido,
o tal vez marchitado.
Fue difícil decir adiós,
mi alma sin contenerse,
lloraba en silencio por tí.
Sin decir adiós nos fuimos.
Han pasado los años,
mi alma aun se aferra a tí
en la nostalgia más agraz,
mustio, te llama en mi ocaso.
Aunque duela mi final,
te pensaré enternecido
pronunciaré en silencio
por última vez, tu nombre.
Carlos Rafael
Pinteres

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