Como haz de luz claro,
cruzó el centro del cielo nocturno.
Con ternura me dijo:
"Te quiero mucho, también te extraño..."
Es tu voz que arrulla,
alivio puro del sueño contigo,
mi cobijo de estrella.
Tu boca dulce, me dió el sosiego.
Es hermosa tu vida.
Tu voz, susurro del alma que ama,
es delicia al oírte;
y cuántas ansias por tí. Por amarte.
Con terneza me miras,
tus manos níveas, mis lágrimas limpian,