Tu cuerpo color de selena,
sinuoso y de verano en mi boca;
tu voz de amor desenfrena,
es encanto irresistible que provoca.
¿Por qué desordenas mi vida?
Me alocas con tu perfume, me embriagas;
no tienes ninguna medida,
candorosa e inocente te propagas.
Hermosa es toda tu noche,
me perdí en tus fantasías delirando,
tu vida amé con derroche.
Y me dices, si todavía voy soñando.
Confiesas que nunca amaste,
sin embargo, me descontrolas a caricias.
Y sabes que tú me incendiaste,
y no puedo contra tus besos, me desquicias.
Mi vida es bella contigo,
tu amor es desconocido. Y
cautiva.
Te quiero por siempre conmigo,
que lo nuestro definitivamente viva.
Carlos Rafael
