Condúceme a tu reino de sueños prohibidos,
donde aquella noche amé tu belleza.
Volver a acariciarte mis labios te desean,
y degustar tu piel perfumada a jazmines.
Condúceme saltando jardines de gardenias
y rosaledas, ambos tenemos pasiones
que arden incontenibles con ansias que nos queman.
Ay mi amor, culpable tu eres por todo.
Condúceme a donde escondes tus fantasías
e ilusiones locas que nunca cumpliste.
prometo que a nadie diré que nos adherimos
hasta el día claro de cielo soleado.
Tus sueños y mis sueños secretos confesaremos,
se unirán logrando el cenith
divino,
al fin realizaremos lo nuestro,
lo que quisimos.
¡Descubriré tu cuerpo de poemas, a besos!
Imagen de red
Lobo Solitario - mpl







