La puerta se entreabrió despacio,
el céfiro aromado por tí,
mi cuerpo acarició bien sacio.
No tardes, mi amor. Hay de mí.
Te llama mi pensamiento ahora,
con ansias yo te espero amor.
Mi cuerpo desesperado añora
tus besos y pasión, con clamor...
Carlos Rafael
Imagen de Pinterest

No hay comentarios:
Publicar un comentario