Decía amarme, era desenfrenada y resuelta,
cruzamos el límite racional.
Temblaba al darme su amor, y con fruición deliramos.
Y todo ha sido irracional
¡Locamente!
Entonces, fruídos juntos alucinamos,
sentimos pasión con todo el furor.
Fue lindo, vivimos, ambos nos consumamos.
Con fuego juramos nuestro gran amor.
¡Locamente!
Ahora, no somos sueños ni fantasías,
está en mis brazos, ella es mi eden.
Sin ella, mi vida nada se volvería,
la amo perpetuo. Yo, su palafren.
¡Locamente!
Imagen de red de Internet
Carlos Rafael
.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario