El tiempo, discurre implacable,
mi amor in crescendo por ti.
Es ineluctable e irrevocable
no puedo olvidarte jamás.
Tú, allende el horizonte,
yo, en la soledad más atroz
padeciendo por tu ausencia,
sin ti, ya no puedo vivir.
La Luna, se compadece
y acongoja por mi tristeza..
Ella, sabe dónde estás,
dice que, no me olvidaste.
Jamás debí dejarte partir,
angustiado, no hallo sosiego,
me estás matando amor
que ya no puedo ni respirar.
La noche, es más lóbrega
y no hay cuando concluya;
el alba, también se ha ido,
desesperado estoy mi amor.
El céfiro de la noche,
aún tiene el aroma de tu piel,
y me recuerda que amé
tus encantos, con locura.
Nuestro tálamo de felpa
de color rojo púrpura,
todavía conserva las huellas
de tú forma copiosa de amar.
Carlos Rafael

No hay comentarios:
Publicar un comentario