De mi poemario "Versos desde la lejanía"
Esa mañana,
el cielo clareaba,
era diáfana.
Apareciste
cual sisella célica.
Me fascinaste.
Tu hermosura
me hizo alucinar.
¡Oh mi ventura!
Repente sentí,
un calor en mi cuerpo.
Yo no entendí.
¿Cómo podías
causar tanta emoción?
Tu sonreías.
Cual Calíope,
tú me embelesabas.
No me contuve.
Cual estro te vi,
todo de ti, poesía.
La razón perdí.
Amé los versos
que dimanaban de ti.
Le dí sus besos.
Tú me volviste
en tu poeta loco,
musa te hiciste.
Sublime causa
del amor consumado.
Historia hermosa.
Sabe la Luna
que en las noches mágicas,
tú me acunas.
Como a un niño
me arrullas amando,
Dulce cariño.
Sabe mi boca
de tu piel enmelada
que me aloca.
Mis labios saben
de tus labios rosados
que néctar tienen.
¿Por qué tanto amor?
Tu presencia en mi vida,
irradia fervor.
Carlos Rafael - mpl
Imagen de red
