Versos libres
Ella, mi verano, era intensa,
subyugante, resplandor irisada,
vida prolongada, tiempo eterno
incesante estallido de ansias.
Nada la detuvo, fuego sagrado
recorría sus arterias y labios,
ella derramó rocío de flores
en mi piel y en mi boca sedente.
Luna, vos que sabes cuánto la amo,
si la ves, hazla saber que la extraño,
dile que vivir sin ella no puedo,
que errático la busco en vano.
Ella me incendió con besos de fuego,
no soporto demasiado deseo,
quema que ya no puedo cómo amarla.
Es extraña su manera de amarme.
Carlos Rafael

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