El silencio, es el grito desesperado
del amor que sufre
acurrucado en un rincón del alma;
martirizado sin piedad
por la inicua nostalgia después
de perderte.
Tu cruel desdén, me está matando
sin compasión.
No hay día por donde camino, todo
es sombrío,
incluso, hasta mis sueños me han
abandonado.
Y tú, impávida y glacial, recluida
en el olvido,
remota, esquiva e inalcanzable.
Carlos Rafael

No hay comentarios:
Publicar un comentario