Oh hermosa Calíope,
fue tu presencia espléndida
causante de portentosos
momentos de complacencia.
Aún mis labios están impregnados
al perfume de tu piel alba.
Mis manos itinerantes estuvieron
en la suavidad de tus cimas...
El bosque, todavía está extasiado
con tus suspiros irresistibles,
los árboles aún enhiestos están
por tu belleza insoportable.
Jamás conocí extraña felicidad
como la que causaste en mí
aquella noche acelerada,
cuando mis manos en tu cinto.
Fuiste mi mayor exaltación,
sublime intensidad en mi alma,
hiciste trepidar mi cuerpo
justo cuando nos conjugamos.
El Lobo Solitario mpl

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Hola fiz día a todos