Me dices que nunca amaste,
que no sabes lo que es amar.
Sin embargo, las caricias de seda
de tus manos delicadas,
cándidas, inquietas
e itinerantes, me descontrolan...
Sonríes enternecida, no te das
cuenta que causas el estallido
de pasiones irrefrenables
que me queman.
No puedo resistir tus besos tórridos,
me haces alucinar,
me desquicias plácidamente.
Si aquel árbol del bosque
que todo lo ve, hablara,
nadie lo creería. Dirían que está loco.
Tú, mi dulce magia de amor,
mi fantasía realizada.
Lobo Solitario - mpl

