Desperté, no estabas,
la fragancia a rosa de tu piel,
en el aire flotaba.
Y tus labios, sabían como a miel.
Fue la noche de estío,
totilunio intenso relució,
y nosotros bravíos.
Tu secreto de amor me ofuscó.
Yo quedé exhausto,
y debajo de la Luna me rendí .
No sabía del gusto,
como en sueños te amé, y te sentí.
Te confieso querida,
yo perdí al amarte la razón;
y mi alma turbada
se consume en tus brazos con pasión.
¡Oh, que noche tan loca!
Carlos Rafael - mpl

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Hola fiz día a todos