LA MUSA Y EL MAR
la musa se extasia,
como ninguna.
El mar salado,
por su musa se volvió
en mar melado.
Cuerpo sinuoso
la musa lo enloqueció,
mar voluptuoso.
De una sirena,
el mar se enamoró,
de amor la llena.
El mar la ama,
todo la acaricia.
Por ella brama.
La musa y mar
con amor se conjugaron,
fueron almíbar.
La Luna los vió
mar y musa en culmen,
el amor ardió.
El poeta sueña,
desea volverse mar
y ser su dueño.
(Carlos Rafael)
OCASO
Te veo sonriente conmigo,
parece que jamás te fuiste mi amada.
Por cierto, feliz fuí contigo.
el cielo se abrió refulgente
se oyeron melodías sacras por mi
amada;
y yo, resignado y silente.
Anduve condolido, siempre angustiado.
Jamás he podido olvidarte;
y cómo en las noches mustio he llorado.
No pude dejar de extrañarte.
Has vuelto, tu presencia tiene el aroma
de rosas que tanto he amado,
y ahora, me arrullas dulce cual paloma.
Me dices, jamás me has olvidado.
Iremos de la mano, juntos a tu cielo,
allende tu mundo irisado,
allá, conjugaremos nuestro gran anhelo,
seremos amor realizado.
En esta existencia fuiste mi amada,
también el continuum, mi nascencia.
Contigo el ocaso muere en la nada
quedó extinguida tu ausencia.
(Carlos Rafael)
BÉSALA
La flor más bella
al Edén le fascina,
ido por ella.
Ojos cuidados,
con pestañas celosas,
a mí, prohibidos.
Labios melados
como rosas rosadas
son aromados.
Viajera brisa
acaricia el alma
y su sonrisa.
Vuela colibrí
despliega tus alitas
bésala por mí.
Dile que la amo
que sin ella nada soy.
Sabes que clamo.
(Carlos Rafael)
DESPUÉS DE LA LLUVIA
La noche de Luna llena,
después de la intensa lluvia,
fue tuya en su totalidad.
El céfiro que acarició tu cuerpo sinuoso,
se ofuscó sin remedio por la belleza
que escondías debajo de tu vestido
rojo de seda transparente.
Los grillos con su música de fondo
cantaron en coro la canción más sublime
y melodiosa del amor
para la consumación ininterrumpida
e inevitable
de la pasión más voraz que el amor
pudo concebir,
y fue con inusitada impetuosidad.
La selva ardiente jamás podrá olvidarnos,
las estrellas centelleaban
y fueron testigos perpetuos de lo acaecido
en aquella primera cita,
donde desencadenamos lo más inédito
de un amor que fusionó
dos cuerpos y dos almas que unánimes
se amaron como nunca fueron amados.
El amor se había manifestado
irretractablemente,
fuiste mi primavera edénica
profusa e incontenible
en medio de la tupida selva.
Pensar que este amor se dió inicio
con tu mágica sonrisa de musa.
Pablo Rojas
DESDE LEJOS
En la lejanía, existe una flor
que irradia su edénica belleza,
es la criatura sublime del amor.
Su fragancia es divina, es pureza.
Me han hechizado sus ojos con pasión,
sus pestañas insinúan adorarlos
pero, los protegen celosas con razón,
porque saben que me muero por besarlos.
En su faz de niña, es bello su lunar,
desde lejos sin remedio alucino,
es desesperante, parece un manjar.
Si supiera que en mis sueños la imagino.
Sus labios delgados rosados parecen,
asperjados con almíbar que tientan
besos alongados que al alma remecen.
Desde lejos sus encantos perturban.
(Carlos Rafael)
Imagen de Pinterest
TU PERFUME
Es el aroma
de tu cuerpo de musa
que me transforma.
Es muy difícil
resistir tu belleza
inverosímil.
Me subyugaste
con tus besos cálidos,
me alocaste.
Blancas colinas
me incitan tu amor,
con dulces ganas.
Tu piel de seda
acarició mi alma,
mi bella leda.
Estuve triste,
con tu brisa de amor
lo ahuyentaste.
Me devolviste
el sentido de vivir.
Amor me diste.
(Carlos Rafael)
Imagen de Pinterest
AL FINAL
como agua secando;
mi vida ha pasado,
Felíz he sido con ella,
la amaba, me amaba;
ha sido una estrella,
sus encantos me los daba.
Diré su nombre al irme,
en mi mente su belleza;
LLEGASTE
Ha llegado la musa hay fiesta en mi alma. Mis poemas causa. La esperaba el vacío dolía. Yo la soñaba. La imaginaba, intensa de ternura...




