Los días transcurren,
el tiempo inexorable;
y tú, en mis pensamientos,
en mis sueños, en mi corazón,
en mis endechas nocturnas,
en la fragancia de las rosas,
en los poemas de amor,
en la brisa nocturna...
.
No existe fórmula
ni receta médica alguna
para olvidarte.
El sueño a huido de mí,
hasta la ciencia
ha fracasado conmigo.
¡Me estás matando!
¿Por qué tengo que amarte así?
Carlos Rafael
Imagen de red






