Tu, ternura del amor,
fragancia de la prímula;
voz de delicia indecible,
sustancia de encantos,
causante de mi delirio.
Oh Rati, déjame amarla,
hazme abundante,
eterno e inacabable
sobre su esplendor.
Es tan bella mi Calíope.
Carlos Rafael - mpl
Tu, ternura del amor,
fragancia de la prímula;
voz de delicia indecible,
sustancia de encantos,
causante de mi delirio.
Oh Rati, déjame amarla,
hazme abundante,
eterno e inacabable
sobre su esplendor.
Es tan bella mi Calíope.
Carlos Rafael - mpl
Mpl
Ella era una bella poesía,
y el, escribía sus versos
desde su piel de seda.
Lo hacía a besos locos.
Ella, le dió una rosa rosada
y el, besó sus pétalos,
alucinó con su aroma.
Jamás había sido tan feliz.
Ella, suspiraba de amor,
y el, frenético rimó
boca a boca a su poema.
Sus almas se unieron.
Ella, era su musa.
En las noches de Luna,
se entregaba delirante
a su "escribidor" de poemas.
La musa y su "esbribidor"
eran muy felices.
Nadie lo sabía,
excepto, la indiscreta Luna
El tiempo discurría,
el crepúsculo llegaba,
ella, fue más amada.
La flor sempiterna.
Poemas inagotables
manaban de su piel;
de su alma de niña,
nacía su tierna sonrisa.
Sus níveas manos,
como brisa de verano,
azuzaban nascencia
de versos inacabables.
Carlos Rafael
(Fragmentos)
Hay vientos que te llevan
y te traen, como a una barca
en el ancho del mar de la vida;
hay vientos que juegan
y alborotan tus cabellos;
y alguien te dice:
"te ves más hermosa, sensual
e irresistible"...
Hay vientos que parecieran
que lloraran por un amor perdido,
deshojando los recuerdos;
hay vientos que se conduelen,
por habernos separado,
y en tus oídos te susurran:
"el te ama más intensamente
que cuando te amaba ayer"
Carlos Rafael
Otra noche de felicidad,
otra noche soñándote,
otra noche pensando en tí,
otra noche esperándote,
otra noche inacabable.
Este amor será eterno,
porque es inmedible;
es fuego inextinguible,
es pasión inexorable.
Gracias cariño mío,
no hay ni habrá otro.
Creo que lo sabes,
A pesar de la distancia.
Nunca dejé de amarte,
serás para siempre
el amor de mi vida.
Tarde, pero genial
este sentimiento.
La Musa Lejana
Imagen de red
Descubriste el paisaje de tu belleza,
me dejaste que la explore a besos,
descendí desesperado y con terneza
a tu vientre que me causó embelesos.
Transgrediste mi sosiego con tu belleza,
provocabas unos extraños deseos,
y mi piel se incendiaba con ardideza;
mis deseos son para ti epicúreos.
Lobo Solitario
Imagen de red
Ella, no sabía que era poema;
y él, al verla tan hermosa, deliró,
se volvió escribidor de los versos
de amor que había en su cuerpo.
Ella, con ansias de ser amada,
suspira en sus noches febriles;
gime con su voz de fémina divina,
es venus descubierta en su lecho.
Tiernas sus manos de seda,
rosan sutiles las sinuosidades
de sus encantos divinos.
El fuego de la pasión la consume.
Es poesía epicúrea insoportable,
copiosa de fruición incontrolable.
Sus labios aromados embriagan,
y su boca, se abre apetente...
Su escribidor, arrebatado al verla,
decodifica a besos freneticos
versos que arden en su cuerpo.
Ella acelera el advenimiento del cenit.
Los versos de ella, candentes,
queman los labios que la besan,
sus versos acometen con furor
hasta alcanzar su apoteosis.
¡Ah, su elixir!
Si sientes en tu piel de seda
la suave caricia de la brisa,
comprende que estoy contigo.
Jamás estarás en la soledad.
Yo siento tu aroma de rosa,
aún me embriaga y extasia,
me tienes esperando tus labios
que tanto amaba en el bosque.
Carlos Rafael
Estoy siempre junto a tí, más si soy verso , soy la primera letra del abecedario que sale de tus labios cuando de mí te acuerdas. Soy toda...