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NOCHE DE POEMA


 Noche de Luna cautivante, 

¿por qué me amó la poetisa? 

Ella mi poema estuante

me dió su belleza irisa. 


Verso a verso nos amamos, 

su boca, rimó con mi boca;

cuerpo a cuerpo arrimamos, 

pasión tan intensa y loca. 


Ella besaba con sus versos, 

con tanto fervor lo hacía. 

Fuimos amantes reconfesos, 

me dió con amor ambrosía.


Tengo candente todavía

mi cuerpo amado por ella;

era encanto que ardía, 

poetisa de besos muy bella. 


Todas las noches la aguardo, 

sentado debajo la Luna. 

Ella, me hizo en su bardo, 

y somos, hermoso consuno. 


Nunca se vaya mi poetisa, 

sin ella, se muere el poema. 

Tiene encanto su sonrisa, 

es vida y pasión que me quema. 


Carlos Rafael - mpl

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TE SIGO AMANDO


Soñaba contigo amándote con locura, 
y de pronto, desperté angustiado. 
En sueños estabas al borde de un abismo, 
amustiada, sin consuelo llorabas.

Al fondo, el mar sollozaba entristecido, 
conocía el dolor por tu amado
a quién extrañabas desconcertada, 
porque días esperabas sus poemas. 

Entonces, el mar te detuvo
desesperado, 
y te dijo: "no te lances como Storni, 
herido está tu amado padeciendo, 
porque mucho lastimaste a su alma."

Confieso que días sufría acongojado, 
parecía que mis manos temblaban,
mi boca, tu piel anhelaba para amarte, 
pero algo me impedía hacerlo.

Te sigo amando, mis labios por ti se secan. 

Carlos Rafael
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JAMÁS


¿Por qué te amo demasiado 

si nunca podemos estar unidos? 

Por tí estoy desesperado, 

no puedo de tí seguir alejado. 


¿Por qué tenemos que buscarnos, 

sabiendo que somos inalcanzables? 

Jamás dejamos de amamos, 

tu alma y mi alma inseparables. 


¿Por qué tenemos que esperarnos? 

Soñamos un día, acariciarnos, 

con ansias, locos entregarnos; 

y bajo la Luna, realizarnos. 


Me duele todo, hasta el alma. 

Por ti, los jardines ya no perfuman;

el cielo llora, y no se calma. 

Mis labios sedentes se paralizan.


Me dices, "somos lo prohibido, 

que pronto un día nos amaremos". 

Por tí, mis ansias, estoy muy ido, 

mi vida, entonces nos uniremos.


Carlos Rafael

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TODOS SANTOS

Han llegado los muertos y los muertitos, 

hay febril algarabía;

se armaron las tumbas en honor a ellos, 

hay febril algarabía. 

La muerte y la vida en reencuentro. 


Se han ido los muertos y los muertitos, 

satisfechos y bailando, 

entonando canciones con sentimiento, 

y los ángeles sonrientes. 

Volverán en un año, esperaremos. 


Carlos Rafael



MÁTAME

Mátame con furia como siempre 

sabes hacerlo, 

perfuma mi piel con tu suave 

rosa rosada, 

embriágame hasta que delire

rendido ante tí. 

Mátame a besos con tu fuego

divino de amor, 

arrójame a las brasas candentes

 de tu pasión

ámame sin restricciones y falsos

 convencionalismos. 

Mátame, con tu néctar divino 

que me aloca

y con tu boca apetente de amor

insaciable. 

Mátame donde sea y como sea,

de día o de noche.

Mátame pronto con tu belleza 

insoportable. 

Dsbórdame con ansias más allá

de la razón, 

de mis sueños y pensamientos

indecibles. 

!Hazlo mi amor, sin compasión!


Carlos Rafael

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TE PERDÍA

Desperté angustiado, 

te había perdido, 

en mis sueños te lloraba, 

y por ti agonizaba.

 

Intenté controlarme, 

me sentí extraviarme, 

me dolía tu ausencia. 

Se me iba la conciencia. 


Escuché tu respiro

y tu dulce suspiro. 

A mi lado te encontrabas, 

y dormías, te amaba... 


Fue así que de a poco

me volví un loco, loco... 

La razón me abandonaba, 

tu belleza trastornaba... 


Carlos Rafael

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NO ME SIGAS

¡No me sigas! Así me dijo. 

Creí que ella me amaba, 

y mi alma, lo atroz predijo. 

Jamás volví, me alejaba. 


No le dije adiós, tampoco;

silentes, ambos nos marchamos. 

En mis noches, jamás la evoco, 

murió el fuego, lo extinguimos. 


Sus promesas ahora muertos, 

sus besos, trémulos se fueron. 

Lo vívido jamás fue cierto, 

sus labios fríos se escarcharon. 


Se contuvo la brisa, triste, 

rozó mis labios endulzados, 

sonrió cuando tu te fuiste. 

Recuerdos fueron abatidos. 


El amor, todavía vive, 

extraña mustio tu presencia, 

y aún mi amor pervive. 

¿Por qué, me duele tu ausencia? 


Carlos Rafael



LLEGASTE

Ha llegado la musa hay fiesta en mi alma.  Mis poemas causa.  La esperaba  el vacío dolía.  Yo la soñaba.  La imaginaba,  intensa de ternura...