Etiquetas

ESTRELLA FUGAZ


Te vi dormida con tu negligé
blanco, sensual y transparente,
boca abajo y el dorso expuesto.
Tus cabellos de color castaño
esparcidos sobre tu espalda.

Tu cintura, tus caderas esféricas,
tus cimas y muslos de fémina
enajenaron mi discernimiento.
Tu rostro hermoso se podía ver,
cual afrodisia, levantó mi ánimo.

El calor recorrió mis venas,
contemplarte me obnubilaba,
ansias de besar tu piel tenía,
tu boca sensual desafiaba;
mis manos, se estremecían
por acariciar tus encantos.

Silente, me acosté a tu lado,
no quería perturbar tu sueño,
mis labios no te soportaban
ardían de pasión irreprimible.
Sigilosos rozaron tu espalda
de piel sedosa y fraganciosa.

Mis labios descendieron
hasta tu delgada cintura,
indetenibles a tus caderas,
tus muslos y hasta el lugar
donde se esconde tu secreto.
Y sorbí sedente, tu ambrosía.

Seguías dormida divinamente,
con mis labios cálidos
te despoje de tu negligé albo,
transparente e instigador.
Me desbordé explorando
tu cuerpo de curvys, a besos.

De pronto, suspiraste acezosa,
intensamente me abrazaste,
nuestros cuerpos se fundieron.
Ardimos apasionadamente,
piel a piel nos cohesionamos.
Me dijiste: Prosigamos amor.

Irrestrictos nos imbestimos,
sin restricciones y sin cesar;
tus gemidos acelerában
a la conquista del apoteosis
del sagrado culmen del amor.

¡Oh Dios! sucedió lo indecible,
fuiste como una estrella fugaz, 
me hiciste estremecer de dicha
indescriptiblemente hermosa. 
Tú, causante de tanto amor.

Amanecimos exhaustos
y adheridos de tanta fruición,
tus ojos, aún tenían ansias;
y mi boca aún sedente por ti,
por el sabor de tu ambrosía
que hasta mi alma se embriagó. 

Somos autores de una historia
de amantes incorregibles,
copiosos y desbordantes.
Creamos formas inconcebibles
e inenarrables de amarnos.
Y tú, culpable de brevedades
de indescriptible satisfacción.

Carlos Rafael
Imagen de red



No hay comentarios:

Publicar un comentario

AMADA MUSA

La brisa trae tus besos endulzantes a cerezos. La Luna llena, celosa por tu amor, es envidiosa. Las rosas tienen tu aliento, en tus besos yo...