Ayer, te amé en tu jardín.
La tarde declinaba,
tu piel perfumada a jazmín
con ansias la besaba.
Tu rostro besé por tu lunar,
mis labios temblorosos.
Tu boca amaba sin cesar,
¡oh Dios! tus embelesos.
Tu voz, provocaba atracción,
mis oídos encantados;
tu eras mi dulce sensación.
Me habías subyugado.
Fugaz el amor nos consumió
aquella madrugada,
tu cuerpo al mío se unió
y fuiste muy amada.
Un día, lo peor nos sucedió,
de súbito silentes,
atroz la angustia precedió.
Estábamos ausentes.
¿Por qué el amor se escondió
si eramos felices?
Mi alma por tí se acongojó,
echaste en mi, raíces
Jamás renuncié a tu amor,
mi animus mohino,
tenia angustia y temor.
Tu eras mi destino.
II
El tiempo pasó sin compasión,
de pronto nos perdimos,
sabías, te amé sin restricción.
Y cómo nos buscamos.
Tu fuiste zagala que deseé,
mi vida deliciosa.
Te juro, jamás te olvidé,
beldad maravillosa.
Tambien en mis sueños te esperé,
sabía que volverías.
Al verte, de pronto deliré,
mi alma te extrañaba.
Endechas oía por tu amor,
poemas te escribía.
Por tí conocía el dolor,
inerme me consumía.
III
Ahora, estás junto a mí.
has vuelto primavera;
las flores fragantes para tí.
¡Fue larga la espera!
Amores falsarios conocí,
igual que tu ninguna;
contigo, amarte aprendí,
en noches de la Luna.
Besé tu sonrisa, tu lunar,
tu voz y tus deseos;
besé tu hermoso caminar.
Y fuimos apogeo.
Sabrosa, te digo con amor,
coqueta me sonríes.
Adoro y amo tu candor,
haré lo que tu quieres.
Volvió cual verano la pasión,
contigo reverdece.
Provocas la dulce sensación,
contigo es que acrece.
Nosotros, seremos el final,
fervientes crearemos
tu dulce hogar o tu nidal.
Así otoñaremos.
Carlos Rafael _ Mpl

No hay comentarios:
Publicar un comentario