Intento, difícil evitarte,
tu belleza, desordena mi vida;
me amas, no puedo contenerte.
Yo no sé lo que hiciste querida.
Me vuelves a besos en un ido
para mí ya no existe la cura,
declaro que a ti me he rendido.
Me encantas con amor y ternura.
Mi sílfide, toda acezada,
es contigo el amor portentoso,
por eso serás la adorada,
de mi alma y cuerpo, mi gozo.
Ya eres la dueña de mis sueños,
silenciosa lo hiciste con gracia.
Amor, realizaste mi ensueño,
yo tenía por tu amor apetencia.
Mi estro de versos adulcidos
que la Luna los esconde con celos,
le consta que somos prohibidos,
que gozamos los momentos muy bellos.
El Poeta Loco

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