¡Oh musa! causal de poemas
y de la inquietud irremediable
de los colibríes enamorados.
Sin ti ¿qué sería del amor?
tampoco habrian los poemas,
ni mis sueños impregnados a tí.
Te pienso, incluso de dormido.
Al verte, arrebatas a mi alma,
causas hermosas sensaciones.
Cuando sonríes, la vida es bella,
pareciera que estoy soñando.
Deliro con tu hermoso rostro.
Tu voz, es dulce de amor,
me cautiva, no hay quién pueda
atarme para huir de tu encanto.
Hablame, que no muera el amor,
hasta los angeles se alegran
y se embelesan al oír tu voz.
Carlos Rafael

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