(Versos libres)
Cómo olvidar tu sonrisa fascinante
de cada amanecer cuando
despertabas.
Míos tus labios, besos
y totalidad exaltante;
mío tu irradiante feminidad
insoportable.
Yo te amaba locamente.
Al besar tu piel descubría
tus versos,
eras todo un poema de amor,
a miel exaltante.
Itinerante e irrefrenable recorrí
a besos tórridos
tu cuerpo sinuoso y de cimas,
hasta naufragar
en una isla exuberante de amor.
¡Descubría tu tesoro!
Cual capitán bravío navegaba
por tus curvys,
hasta el mar parecía agitarse
al verte.
Me hiciste conocer tu Edén,
y fue fugaz,
indescriptible fue amándonos.
Ahora, el perfume de tu piel
está en la brisa;
y la fragancia de los rosales
me recuerdan a tí.
Mi boca, todavía tiene tu sabor.
¡Cuánto te amo!
Mpl
Imagen de red

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