Fue una mañana de verano
cuando el cielo nos rociaba
el cielo se caía, no cesaba.
Ambos tomados de la mano.
Con tanto apuro encontramos
ese portal de la casona,
pudimos al fin refugiarnos,
toda mojada tu chapona.
Tu cara hermosa escondida
bajo tus negros ondulados
cabellos, tus labios humectados.
Bella sonrisa de cupida.
Así, quinceañera tan hermosa,
cándida, tierna y luciente.
Recuerdo tu cuerpo extasiante,
piel delicada, flor de rosa.
Yo fui tu primer ansiado beso,
fui tu primer enamorado,
quién tu amor ha despertado.
Bellos tus besos de cerezo.
¿Recuerdas que en vida y la muerte
ambos juramos no dejarnos?
Dijimos jamás abandonarnos
Nuestro amor era muy fuerte.
Ahora, te veo y sonreímos,
cuanta nostalgia percibimos,
creer que lo nuestro fue profundo
que éramos dueños del mundo.
(Carlos Rafael)
Imagen de Pinterest

No hay comentarios:
Publicar un comentario