Entonces, ella me dijo: me voy a duchar. Cielos, la vi resplandeciente con sus encantos que me encandilaron, y empecé a delirar irremediablemente.
Ella, enternecida sonreía feliz.
TÚ Y LA DUCHA
El agua, tu piel enmelada te tocará,
sin límites te amará
de pies a cabeza con ansias te mojará.
La toalla te secará.
Y yo, de envidia y celos me moriré...
La toalla te desecará,
la toalla, tu cuerpo sinuoso recorrerá.
Y yo, me desesperaré.
Imagen de Pinterest
Carlos Rafael
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