Recuerdo aquella noche,
las estrellas rutilaban;
la Luna estaba rara
y el aire aromado.
La brisa tocaba suave
mis mejillas encendidas,
presentía tal vez algo,
y también yo lo sentia.
Prendían sus luces blancas
las farolas de la plaza.
Con ansias quería verte,
tu demora angustiaba.
En círculos daba vueltas
no podía con mis nervios,
pensé que ya no vendrías.
Resignado, renunciaba.
Bardo
Imagen de red

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