La ví boca abajo,
indefensa y agresiva;
expuesta e incitante,
cuerpo bien torneado.
Mi razón huyó cobarde,
su belleza la obnubiló;
no sé que hice con ella,
o qué hicimos ambos.
En prono ¡oh sus cimas!
azuzaba locas pasiones.
A besos amé sus encantos,
ella, levantaba el ánimo.
Cual fuego ardimos
en conjugación total,
y alcanzamos el cielo.
¡Oh Dios! Cuanta fruición.
Carlos Rafael - mpl
Imagen de Pinterest

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Hola fiz día a todos