(Versos libres)
La noche celosa encubre
tu divina belleza ofuscante,
y la descubre cuando te lleno
de mis locos besos prolongados.
Las estrellas se sonrojan al ver
que te amo sin restricciones,
enloquecen cuando conquistamos
el apogeo más maravilloso.
Todo sucedió, sin proponernos
aquella noche de Luna llena.
Fue espontáneo y cautivante.
¡Inédito! Así ha sido. en el bosque.
La Luna llena, aun está absorta,
y nosotros, continuamos febriles.
Está incrédula por lo sucedido.
La causante de tanto amor, eres tú.
Desde entonces mi amada,
somos cotidianidad imprescindible,
de cuerpos cohesionados por amor.
El árbol donde te ceñí sigue delirando.

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Hola fiz día a todos