Te siento en el aire de la noche aromada a ti;
tu piel de verano, tentación que deseaba ser amada.
La Luna asombrada, porque yo me sometía a tí,
oía gemidos, no podía dormir por extasiada.
Al verte, las estrellas presagiaron que habría amor,
el cielo se puso su mejor vestimenta azulada,
los pájaros repente despertaron al sentir tu calor,
tu voz endulzante fascinaba. Estabas agitada.
Incluso el silencio de la noche, con razón se rompió,
había oído tus gemidos extáticos felices;
el céfiro no pudo resistir a tanta pasión. Suspiró,
Así nos amamos, y caímos deshechos y de bruces.
Contigo descubrimos la extraña sensación del furor,
y supe entonces que motivas poemas con dulzura.
Al verte, me provocas pensamientos prohibidos de amor.
Tu voz melodiosa, es de niña colmada de ternura.
Me pierdo cuando veo tu belleza, me enciendes pasión.
Lo sabes, sonríes sonrojada por mi gran osadía,
entiendes que orates me has vuelto, es así mi pasión.
Fue lindo haberte conocido. Mi amor es por todía.
Carlos Rafael
Imagen de Pinterest

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