(Versos libres)
Cuántas veces dimos por concluida
nuestra alocada historia de amor.
¿Y tú? aún estás de pie e inmutable.
No huyes de mi extravagante amor,
de mi dionisiaca forma de complacerte
y endemoniada forma de amarte.
No huyes de mis caricias epicúreas
y deseos irrestrictos de hacerte el amor,
sabiendo que lo nuestro es prohibido.
No huyes aun cuando te sorprende el alba
y el sol acaricia tu piel asperjada a miel,
después de ser amada en la noche de Luna.
No huyes, porque quizá te volví voluptuosa,
o tal vez en verdad me amas como te amo,
más allá de la realidad, irracionalmente.
No huyes, porque tal vez presientes que,
sin tu amor me moriré inevitablemente;
o tal vez sin mi amor también te mueras.
A veces, pienso que demasiado amor
nos está matando extrañamente,
por eso: ¿amor, por qué no huyes de mí?
Ríndete que yo también lo haré.
Pero, lloras y no puedes hacerlo.
Tampoco puedo hacerlo mi amor.
Carlos Rafael

No hay comentarios:
Publicar un comentario