Tus besos bragados de fuego de amante
me trastornaron esa noche calurosa,
tu boca y mi boca se unieron acezantes
te entregaste hacia mí apetitosa.
Tu boca amó lo que más te alocaba
te extraviaste afanosa tras su néctar;
mi boca sedienta, tu cuerpo lo amaba,
desesperado deseaba tu elixir.
Llegamos al puerto que ambos acezamos,
euforizados nos unimos insaciables,
fugaz apoteosis de fuego alcanzamos.
No existió entre nosotros imposibles.
Carlos Rafael -mpl
Imagen de Pinterest

No hay comentarios:
Publicar un comentario